sábado, 29 de abril de 2017

¡De a millón, oiga...







...que me los quitan de las manos! (léase con tono de charlatán de feria)

Pues así estamos: en el Mundo, millones de personas azotadas por el hambre; en España, más de cuatro millones sin trabajo, otros más que no pueden vivir con un mínimo de dignidad pese a tenerlo y un porcentaje cada día mayor en riesgo de exclusión social


Un puro "Royal Courtesan"

El puro Royal Courtesan (que también tiene causa el que le puso nombre) está forrado de oro puro y cuenta la noticia que tiene "diamantes de cinco quilates" (a saber; me resulta más que dudosa la valoración; por lo que se ve en la foto, tales diamantes deben de formar parte de la vitola).

No es ya que sea lo más hortera que uno pueda imaginar, que lo es y mucho. Es que algo así es real y moralmente criminal. 

Pero, repito, así estamos: saliendo (dicen) de la (llamada) crisis. Desde luego, no de la verdadera. No de la gigantesca crisis de valores morales que recorre el mundo en forma de codicia infinita y que sigue creciendo a nuestros pies como una sima que amenaza con tragárselo todo.

Porque ésta nadie la combate. Y menos los medios que publican estas (que llaman) noticias.

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sábado, 22 de abril de 2017

Querido Albino:





Hoy cumples tus primeros 88 años. Los que andan en eso que llaman numerología dicen que la reducción a una cifra puede desvelarnos muchas cosas.



Sumando las dos cifras de los años que hoy cumples, 88, tenemos el 16; y si haciendo lo propio con las de este otro nos encontramos el 7, que es el número que ordena, el número de colores del arco iris, el de los sonidos de las escalas diatónicas y, en definitiva, un número sagrado en todo tipo de mitologías y religiones.



Número mágico compuesto por el sagrado 3 y el terrenal 4, el 7 establece un puente entre la Tierra con sus cuatro elementos, el 7, que representa la totalidad del universo en movimiento, significa la perfección. Y, siempre en bsca de ésta, tu trayectoria ha sido también puente entre los hechos, la noticia en definitiva y tus lectores.

También dice los numerólogos (algo habrá que llamarles) que el número ocho, como los dos que hoy componen tu edad, es el signo de la organización, la perseverancia y el control de la energía para producir logros materiales y espirituales; y que representa el poder de la realización y la abundancia en el mundo espiritual y material. Y, mira por dónde, es precisamente un ocho descansando el símbolo del infinito





Difícilmente se podría encontrar mejor forma de describir a alguien con una vida como la tuya: larga, intensa y fértil humana y profesionalmente como pocas que cualquiera de los que te conocemos hayamos podido conocer a nuestro alrededor.

Tu vida, Albino, ha sido  ¡y es!  la de un verdadero maestro del periodismo, lo que hoy llaman “periodista de raza” aunque nunca haya tenido un antecedente en la familia y  la genética tenga bien poco que decir en esto.

Porque la verdadera raza en este trabajo no se hereda; como mucho se contagia lo que creo que es su verdadera esencia: el afán de buscar lo que pasa, encontrar lo que importa y contarlo a quien lo quiera saber.




Y esta esencia se aprende; pero sólo al lado de los maestros; como quienes te queremos y admiramos aprendemos de ti esa organización, perseverancia y energía que definen al 8, con las que vives cada día de tu vida. De esta vida que desde estas líneas te deseo tan larga y feraz como ha venido siendo estos primeros 88 años tuyos.

Para los chinos el 8 es el número de la buena suerte. Como la que te mereces, como la que te deseo hoy, Albino. Que eso tampoco viene mal nunca.

Muchas felicidades en este cumpleaños, en el año que empiezas y en todos los –seguro que muchos- que están por llegar. Que todavía tienes que seguir dándonos ejemplo mucho tiempo a quienes te admiramos.





martes, 18 de abril de 2017

Desenganchados de la vida





A Coruña, Teatro Rosalía Castro. Yo, Feuerbach, de Tankred Dorst, en versión y adaptación de Jordi Casanovas. Dirección,Antonio Simón. Reparto: Jordi Casanovas; Samuel Viyuela González; voz en off, Nuria garcía. Escenografía, Eduardo Moreno Rodríguez. Vestuario, Sandra Espinosa. Diseño de iluminación, Pau Fullana. Diseño de sonido,Nacho Bilbao. Coproducción de Grec Festival de Barcelona2016, Velvet Events y Buxman Producciones. 


Pedro Casablanc

Inactivo desde hace siete años, como sabemos apenas iniciada la función, el actor Feuerbach se enfrenta a un casting. Una experiencia impensable para quien lo ha sido todo en la escena de su país (“una cima de intensidad” según el propio personaje), que se convierte en una vivencia más insoportable e intensa  a medida que transcurre la representación. La humillación que le supone tener que someterse a la prueba y ser examinado por un director con el que obtuvo grandes éxitos le resulta humillante; la ausencia de éste, sustituido por su ayudante de dirección, hiere su orgullo de antiguo divo de la escena.

A partir de ahí, acción y texto el texto irán descubriendo las preocupaciones del personaje como quien desnuda una cebolla. Su primera frase, “¡Luz! ¿Alguien me ve?”, es como el grito de socorro de un náufrago perdido de noche en el mar. El desprecio inicial hacia el ayudante, fruto del orgullo de quien se sabe en inferioridad, puede darse la vuelta como un calcetín en cualquier momento. Su imaginación teatral puede convertir una mera silla en centro de una y mil representaciones fingidas y su hiperquinesia pueden llegar a convertirse en paralización. La exhibición de toda su pirotecnia actoral ,con voz tonante y rebuscado lenguaje, y su recreación de los personajes que hicieron de él lo que es pueden volverse contra él.


Pedro Casablanc


El personaje del actor -teatro dentro del teatro- es el de cualquier persona a la que un despido, un divorcio, una enfermedad o cualquier otra vivencia rompen su ritmo vital, desencadenando su propio drama personal e intransferible pero contagioso para quienes la rodean. El problema de Feuerbach es el de tantas personas en plenitud familiar, social o laboral -en plenitud humana en definitiva- que sufren el gran parón de su actividad, cualquiera que ésta sea. De este desenganche de su vida muy pocos pueden verdaderamente recuperarse. Una situación que se ha multiplicado hasta el infinito por eso que llaman crisis económica de la que tantos están saliendo –quienes nunca la sufrieron o aquéllos a quienes benefició- y por la que muchos más se han quedado en la cuneta; esta vez, en singular y esperemos que metafóricamente.

La actuación de Casablanc es soberbia en todos los sentidos. Nos decía el director de un grupo de teatro aficionado de los setenta que no hay nada más difícil de representar que un mal actor. Cierto. Pero el personaje de Feuerbach es quizás más difícil que el de un simple mal actor. Porque necesita muchísima más matización y él se la da, clavando al actor anticuado y pomposo con el punto justo de exageración.

Pedro Casablanc


Un pequeño detalle: En un momento de la función, Feuerbach cuenta cómo desgranaba “perlas” (cuentas) de un rosario y se las lanzaba al público a instancias de un director. Casablanc acompaña el gesto con un chasquido de labios al que da una afinación prácticamente perfecta: una diferencia de un tono de izquierda a derecha y de un semitono cuando mira al frente. A lo largo de toda la función matiza muy finamente el gesto facial y corporal. Gestualización que potencia cuando habla y dice casi más cuando calla. Su expresión durante los silencios gana en matización en proporción directa de su duración, hasta llegar a doler en el giro argumental definitivo. El verdadero y doloroso clímax de la obra.

Toda su actuación es un prodigio de técnica al servicio de un texto tan adaptado como su interpretación, al servicio del personaje. Porque Casablanc pone sobre el escenario no sólo al viejo actor en busca de un papel sino también al hombre que busca desesperadamente una tabla a la que agarrarse para seguir, aunque sólo sea flotando, enganchado a la vida. Y ahí es donde tantos espectadores pueden verse reflejados. A sí mismos o a cualquiera de esos familiares, amigos o conocidos -¿quién no lo ha sido o no tiene alguno?- a los que la vida ha dejado tirados.


Pedro Casablanc y Samuel Viyuela González


La iluminación de Fullana acompaña y el sonido de Nacho Bilbao realzan texto y situaciones. La escenografía de Eduardo Moreno y la dirección escénica de Antonio Simón tienen la austeridad y sencillez necesarias para poner en valor el desarrollo del personaje por parte de Casablanc. Finalmente, la versión de Casanovas hace avanzar el drama con una gran fluidez sin interrupciones innecesarias en todo un tour de force escénico del que Casablanc sale triunfante. Samuel Viyuela González le acompaña más que adecuadamente y pone en cada momento el contrapunto idóneo al protagonista. A destacar, su aparente acercamiento al protagonista en una especie de trasvase de personalidades que recuerda la locura final de Sancho, cuando a la muerte de Don Quijote anima a su amo a seguir sus aventuras.



martes, 4 de abril de 2017

La red, la trama





A Coruña, Teatro Rosalía Castro. Los malditos, de Antonio Lozano. Dirección, Mario Vega. Reparto: Gustavo Safores (Uruguay); Emilio Buale Guinea Ecuatorial); Soraya G. del Rosario (España); Quique Fernández (Argentina). Espacio escénico, Mario Vega. Maquinaria y escenografía, Marcos Daniel Rodríguez. Diseño de iluminación, Ibán Negrín. Diseño de sonido directo, Aridane Benítez. Vestuario y caracterización, Nauzet Alfonso Música de L. van Beethoven, G. Moustaki y José Brito. Orquesta Universitaria Maestro Valle, de la ULPGC. Dirección orquesta, José Brito. Grabación, Blas Acosta. Ambientación sonora, Alejandro Doreste. Audiovisual, Arima León. Fotografías, Nacho González. Dirección de animación, Juan Carlos Cruz. Producción, Unahoramenos producciones. Dirección de producción, Ana Belén Santiago. 





Primera coproducción de una ambiciosa red de Corredores Culturales [1], Los malditos está  producida por diferentes entidades españolas y latinoamericanas [2] y denuncia el lado oscuro de los grandes movimientos de seres humanos a lo largo y ancho de la Tierra y sus consecuencias, como la esclavitud o el tráfico de seres humanos, enteros o despiezados.

Éstos, para el aprovechamiento de sus órganos en trasplantes “sólo para ricos”. Los enteros -que sólo lo son físicamente; la realidad siempre los rompe- también para explotarlos. Desde niños en las minas de coltán [3]. O como niños-soldado en unas guerras, como todas las malditas guerras, en las que muchos débiles luchan para defender los intereses de pocos fuertes, los aquí llamados Señores de la Guerra.





O para explotarlAs. Eso que antes se llamaba trata de blancas para diferenciarlo de la esclavitud, la llamada trata de negros, pero que es lo mismo. La voluntad de una persona –de millones de personas, en realidad- sometida a la de otro; sea éste el “propietario”, quien la compra, o su poseedor temporal, quien la alquila por un rato simplemente para su placer, para satisfacer sus instintos sexuales o su ansia de posesión. Siempre el sometimiento, siempre la esclavitud.

Aida era una prostituta africana sin papeles -esclava por partida triple: por prostituta, por africana y por indocumentada-, que un día aparece muerta en las aguas del puerto de una ciudad española. Su muerte violenta sólo importa a su amiga Malika, marroquí y también prostituta, que ni puede ni quiere olvidarla. Malika trata de convencer a su novio Dieudonné –un congoleño también indocumentado- y a Armando, un periodista latinoamericano amigo de éste, de suplir la pasividad de la policía con una investigación propia.





El empeño no es fácil: Dieudonné preferiría olvidar su pasado africano y Armando está inmerso en un gran reportaje que trata de los problemas que impulsaron a Dieudonné a huir de su país, reportaje que trata de vender a un canal de televisión. Pero Malika los persuade y sus pesquisas los llevan a descubrir que el mal que denuncia Amando en su reportaje es menos lejano y ajeno de como él lo enfoca. La trama africana que él denuncia y que explota niños en las minas de coltán se extiende como una red de poder más cercana de lo que parece.

La música es parte importante de la función. Desde antes del inicio de ésta, una pantalla nos muestra al fondo del escenario a una pequeña orquesta sinfónica calentando antes de un concierto. Una vez oscurecida la sala comienza a sonar el Allegretto de la Séptima de Beethoven, que luego va apareciendo en variaciones compuestas por José Brito. Pocas músicas pueden ser más adecuadas como representación sonora de los grandes movimientos migratorios que la pieza de una sinfonía que muestra los sentimientos más hondos de ésta, la que expresa como ninguna otra obra sinfónica la idea de movimiento. Músicas creadas “ad hoc” y un arreglo casi en parlato de Le meteque de Georges Moustaqui desarrollan musicalmente –por encima del mero concepto de acompañamiento- la idea central y toda la trama de la obra. 

En cuanto a escenografía, maquinaria y luminotecnia, son en mi opinión el mayor logro de la producción. La ductilidad de aquéllas y la perfecta adecuación a cada momento del texto de ésta tienen al espectador en una continua tensión y lo arrastran a mantener una atención activa a los largo de toda la función. El elemento escenográfico central es una armazón metálica con un lienzo blanco, pantalla y pared, que flota como una esperanza a cada cambio escénico . Con una red en la que los actores se recuestan o sobre la que caminan y que es viviendas u oficina cuando la acción tanscurre en España, que cierra una pobre choza en África o se convierte en valla con concertinas en la frontera que separa y divide, más allá de lo humanamente aceptable, España y África.




Las proyecciones de Juan Carlos Cruz, realizadas mediante la técnica llamada rotoscopia, son otro coprotagonista de la obra y contribuyen con su fuerza visual a dramatizar idóneamente su contexto. La rotoscopia se hace redibujando fotograma a fotograma los 25 por segundo de un vídeo realista, consiguiendo efectos menos realistas pero más dramáticos por el efecto de un acabado final tembloroso.

El texto de Antonio Lozano tiene dos aspectos algo contradictorios: bien resuelto en la nayoría de los diálogos personales entre personajes, tiene en lo que podríamos llamar su discurso social un tono excesivamente mitinero que puede alejar a algunos de la idea central de denuncia. La acción está aceptablemente resuelta aunque, para seguirla mejor, habría sido deseable poner en el programa de mano la lista de los diez personajes representados por sólo cuatro actores. Estos se ayudan de megafonía a lo largo de la obra, ignoro si de manera ocasional o habitual. La actuación es más que correcta en todos en cuanto a  gestualidad facial y corporal pero deja algo que desear en cuanto a vocalización en el caso de Soraya G. del Rosario.




[1] Los Corredores Culturales es un ambicioso proyecto creado por los socios de la Red Eurolatinoamericana de las Artes Escénicas (REDELAE) con el objetivo de propiciar y fomentar las coproducciones entre los diferentes agentes culturales de los países que componen esta red internacional. El grupo inicial de fundadores de esta red informal, nacida en 2013, estuvo conformado por representantes de Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay, Francia, Croacia y España. En la actualidad, está compuesta por más de 20 entidades.

[2] Por parte española: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Ayuntamiento de Agüimes (Gran Canaria), Festival MUECA de Puerto de la Cruz (Tenerife), Padroado de Cultura de Narón (A Coruña) y Donostia Kultura (Guipuzcoa). A nivel internacional: Festival Internacional de Teatro de Manizales (Colombia), Sala Verdi (Montevideo, Uruguay) y Escena Sur de Aquitania (Francia).

[3] Mineral compuesto por colombita y tantalita, de color negro o marrón muy oscuro, que se utiliza en microelectrónica, telecomunicaciones y en la industria aeroespacial.

domingo, 2 de abril de 2017

Una idea integral e integradora




Esta semana he leído un excelente artículo en el blog de José Luis Méndez Romeu, en el que trata una serie de temas que preocupan desde hace tiempo a cuantas personas estamos inmersas en la vida musical de Galicia. Méndez Romeu, hombre de amplia y profunda visión, trata de forma integral los temas más importantes de la música clásica y la lírica en Galicia, con una seria visión de la situación actual y señalando posibles vías de mejora de la actividad. Tras releer varias veces este artículo y después de lo que he meditado desde hace tiempo sobre la vida musical de Galicia, me he decidido a ofrecer mis impresiones e ideas al respecto.


Conservatorio Superior de Música de Vigo

Conservatorios y orquestas
El primer tema tratado es la integración y coordinación de estructuras, como conservatorios y orquestas financiadas con dinero público. Esta integración permitiría una mejor rentabilización académica y artística de los esfuerzos de estudiantes y profesores. E incluyo aquí como profesores tanto a los de los conservatorios encargados de la formación estrictamente académica, como a tantos miembros de las orquestas públicas cuya vocación docente viene desde hace años trasvasando generosamente su saber a las siguientes generaciones de músicos.
Conservatorio Superior de Música de A Coruña

Éstos podrían colaborar con su buen hacer didáctico a la mejor profesionalización e inserción en el mercado laboral de los alumnos de conservatorios superiores. Ya lo vienen haciendo tanto a título particular como desde la Escuela de Altos Estudios orquestales de la RFG y desde la Orquesta Joven de la Sinfónica de Galicia. Hacerlo desde los propios conservatorios conllevaría la “oficialización flexible” de una doble participación: la de alumnos de estos conservatorios en las escuelas y orquestas jóvenes de RFG y OSG y la de los profesores de éstas, otorgando algún tipo de puntuación académica a sus alumnos de los conservatorios.


Alumnos y personal del Conservatorio Superior de Vigo

Tengo aquí presente que la enseñanza oficial se rige por leyes y reglamentos. Pero también por una larga tradición que incluye un cierto corporativismo excluyente, tanto o más difícil de cambiar que esas leyes o reglamentos. La coordinación de la Xunta de Galicia –con plena competencia en ambos campos- debería servir, entre otras cosas, para salvar estos escollos con la asistencia necesaria de técnicos propios y/o ajenos.

Programación de las orquestas públicas
Me permito incidir especialmente en un punto que entiendo de gran importancia, como es la programación de las dos grandes orquestas gallegas, tanto en repertorio como en fechas. Esta viene separándose, incluso divergiendo desde hace ya algunos años de tal forma que se hace necesaria una mínima coordinación para elaborar una programación más colaborativa que competitiva.


OSG con Orquesta y Coro de Niños, Coro Joven y Coro de la OSG

En primer lugar, en la elección de obras a interpretar. No tiene demasiado sentido programar obras totalmente fuera del repertorio adecuado para los efectivos, trayectoria y personalidad sonora de cada formación. Y menos aún si para ello hay que encargar arreglos que sólo puedan desvirtuar la obra original y forzar el trabajo de los músicos.


RFG, Escolania de la Catedral de Santiago y Coro femenino ORCAM

En cuanto a las fechas de los conciertos, se impone también una mejor coordinación de éstas en los programas de abono, que permitiera mayor asistencia de aficionados de la ciudad en la que tiene su sede la otra orquesta, ahora cada vez más escasa. Y más, teniendo en cuenta que el desequilibrio en la presencia de cada una de ellas en la otra ciudad ha crecido hasta el punto de que la RFG ha estado ausente de A Coruña en las dos últimas temporadas de abono de la OSG. Tampoco se puede olvidar las necesidades del resto de cuidades de Galicia, apenas satisfechas actualmente por las visitas de la RFG y la OSG.

Hambre lírica crónica
Hace años, defendí que las iniciativas privadas de asociaciones veteranas como Amigos de la Ópera o las sociedades filarmónicas debían prevalecer sobre la iniciativa oficial, debiendo ser ésta subsidiaria de la privada. La realidad económica vino a quitarme, al menos, parte de la razón cuando hubo de suspenderse la Temporada Lírica de A Coruña. Ésta, edificada sobre los escombros del Festival Mozart y los restos –que ya apenas se tenían en pie económicamente- del Festival de Ópera de A Coruña, estuvo mal cimentada desde su origen.

Es necesario dejar atrás estériles polémicas y ráfagas de disparos periodísticos -prácticamente unidirecccionales y en gran medida nutridas por la munición de intereses personales- contra todo lo que se moviera. En cualquier caso, se impone satisfacer esta “hambre lírica crónica” que venimos padeciendo los aficionados de Galicia. La solución de este estado carencial bien puede pasar por la creación de una verdadera temporada lírica gallega que integrara la iniciativa de la sociedad civil –formada por las distintas asociaciones líricas gallegas- y la financiación y control públicos a lo largo y ancho de toda Galicia.


Il Trovatore en el Palacio de la Ópera de A Coruña (3-5 septiembre 2015)

Los presupuestos de los organismos públicos que financian las actividades musicales se calculan por años naturales; pero las temporadas empiezan tras el verano  para acabar hacia el final de la primavera. Por tanto, un aspecto muy importante a considerar es la necesidad de adaptación de plazos de previsión y ejecución de los desembolsos inherentes a una temporada lírica. Hay que programar con el respaldo de una financiación sólida, basada en presupuestos comprometidos en firme por las administraciones. Esto excluye hacerlo a base de modificativos de crédito, como los que fueron la causa última de los problemas económicos llevaron a la cancelación de la Temporada Lírica de A Coruña.

Leo Nucci y Kari Lynn Johnson con la OSG

Una temporada bien planificada habría de celebrarse en las principales ciudades del país, con la suficiente repetición de títulos en los escenarios más adecuados de cada una de ellas. Esto haría más rentable los esfuerzos necesarios para su consecución: en primer lugar, facilitaría la contratación de cantantes, ya que el número necesario de ensayos para una representación hace bien difícil lograr la presencia de los más grandes para sólo una o dos funciones. Al mismo tiempo, permitiría la posible creación y posterior comercialización de nuevas producciones propias, que debería ir unida a acuerdos de coproducción con otras sociedades o teatros.

La cámara, bien enfocada
La colaboración oficial con las distintas sociedades filarmónicas gallegas, al menos por parte de la RFG y la OSG, parece ir (en cualquier caso, debería hacerlo) por un camino que permita tanto la subsistencia económica de estas sociedades cívicas de tanta tradición y presencia en Galicia como una cierta autonomía en su dirección artística.


Logo de la Sociedad Filarmónica Ferrolana


Festival viene de fiesta
Y finalmente, podemos pensar en ese gran festival de verano que sugiere Méndez Romeu. En mi opinión, debería recuperar iniciativas que tanto y tan gran éxito tuvieron como, entre otros, el Festival Mozart -la mayor fiesta de la ópera clásica nunca celebrada en Galicia- o el Via Stellae, un festival ideado por José Víctor Carou que, nacido desde la música barroca, situó a Santiago entre las principales ciudades de Europa en ese campo, incluida alguna grabación de referencia, como la de la Misa en si menor de Bach por Marc Minkovski y Les Musiciens du Louvre Grenoble.



Algunas de sus ramificaciones, como la música en los claustros, podrían cubrir la presencia del festival en diferentes auditorios singulares durante los días laborables. En otro orden, su sección OFFstellae seguía una línea de diversidad llena de calidad- que cuadraría adecuadamente en la línea de diversificación señalada por Méndez Romeu.

Este festival debe caracterizarse de forma clara: tiene que ser planificado y
Portada del libro del primer Festival Mozart
ejecutado desde la excelencia como camino y meta; debe integrar otras músicas como el jazz, el folclore o la música moderna popular e incluir la presencia y fusión de otras artes escénicas o plásticas. Un festival así daría una excelente proyección exterior a toda la música gallega y a Galicia misma como destino de turismo cultural. 

Hay que aprender de la experiencia. En ese sentido, no debemos olvidar que el Festival Mozart -en sus primeras ediciones dirigidas por Antonio Moral y programando en fines de semana dos óperas y algunos excelentes conciertos-, atrajo aficionados de todas partes de España. Algo que, lógicamente, sólo se puede lograr con programas y artistas de verdadera calidad.

Cultura es vida
Una reflexión final. Los beneficios de la Cultura no son sólo espirituales sino también cuantificables económicamente. Las iniciativas mencionadas por Méndez Romeu, que arriba describo y desarrollo en la medida de mis posibilidades, podrían y -debidamente dirigidas y administradas- deberían ser una verdadera contribución al PIB de Galicia.

Escolares haciendo música

Pero todo esto es sólo la consecuencia de la verdadera Cultura; aquélla que impregna a toda la sociedad. Y ésta únicamente será posible si los ciudadanos tienen acceso a ella, en la medida de las posiblidades de conocimiento a cada edad, desde los primeros años de su vida. Y para eso es necesario que artes y humanidades, junto al estímulo y cultivo de los diferentes tipos de inteligencia, informen y vertebren el currículo escolar y colegial de principio a fin. Porque sólo así se construye una sociedad culta y, como dijo el gran Claudio Abbado, “La cultura engendra riqueza y no al revés”.