domingo, 28 de mayo de 2017

De música, ética y estética






El siete de julio es el día señalado: Dudamel se manifestará en cuerpo y música en la Praza do Obradoiro de Santiago. El mediático director dirigirá ese viernes a cuatro solistas catalanes, la Orquesta Sinfónica de Galicia, y el Orfeón Donostiarra en la Novena de Beethoven.

Hasta aquí, la noticia que ya he publicado en El País como informador sobre música clásica. Publicaré la crítica si cuando llegue el concierto tengo acreditación para asistir él. Como ciudadano consciente de los problemas de su sociedad, implicado en la vida musical de mi ciudad y de mi país, y disponiendo de alguna tribuna desde donde hacer pública mi opinión, mi deber como es denunciar todo aquello que encuentre de irregular en el ámbito de mi actividad.

Conociendo los datos para escribir la noticia, no he podido por menos de asombrarme. Aunque es sabido que la capacidad de asombro de un ciudadano español está continuamente expuesta a crecientes pruebas de resistencia, parece que la nuestra tiene una elasticidad casi infinita. Vayamos por partes:

Gustavo Dudamel

Dudamel viene como máximo exponente público e, insisto, mediático de El Sistema. Va a conocer a los niños y niñas de la Orquesta ReSuena, proyecto de la Orquesta Sinfónica de Galicia que financia Abanca. También a escolares de Galicia para transmitirles “la importancia de la música como pilar en la educación y para el desarrollo ético y estético de la sociedad”, según lo publicado en las redes sociales.

A partir de aquí es donde a cualquier ser pensante empiezan a encendérsele las luces de alarma.La presencia de Dudamel puede ser muy motivante para los miembros del proyecto ReSuena, pues todos ellos podrán conocer personalmente a quien es el paradigma de este tipo de actividades sociales. Perfecto.

Pero la Música ha sido prácticamente erradicada de los planes de estudio en las nuevas leyes educativas. Por eso, transmitir la importancia de la música a otros escolares, a quienes las leyes están privando en la práctica de su goce y estudio en la escuela, es algo bien diferente. Lo primero que se me viene a la cabeza es la imagen de un niño hambriento a quien han puesto frente a un escaparate de alta cocina y que no puede ni siquiera imaginar el pobre que esas “delicatessen” sirvan para comer.

Porque, en realidad, a quienes debería no ya transmitirse, sino inculcarse como idea, esta importancia de la Música es a las autoridades educativas españolas y gallegas. Para que dejen de combatir la formación de una ciudadanía con algún atisbo de sentido crítico, causa más que probable de la práctica laminación de las Humanidades en las enseñanzas primarias y medias perpretada por esas autoridades. Y más que probablemente, uno de los principales motivos de todas sus reformas en ese campo.


Banco de España

Y digo cualquier atisbo porque es justo ese sentido crítico lo que le falta a una ciudadanía que dé por buena e incluso celebre esa siembra de sentido estético -y no digamos ético- en escolares como actividad social de un banco comprado a precio de saldo tras ser saneado con el dinero de todos los españoles.







  



2 comentarios:

  1. Se puede decir más alto, pero no más claro.

    Un abrazo, Julian

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  2. Espero que también traigan a un filósofo-estrella para que incite a pensar a los escolares, ahora que las Humanidades agonizan en los planes de estudio y se suprime también la Filosofía.
    Me queda el consuelo de comprobar que todavía hay quien denuncia el desaguisado. Mientras se perciba el contrasentido y se ponga de manifiesto, aún habrá esperanza. Quizá todavía no estemos todos completamente alienados.

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